Lilypie Waiting to Adopt tickers

Lilypie Waiting to Adopt tickers

lunes, 25 de marzo de 2013

Me cuesta entenderlo

Últimamente escribo poco pero se debe a que no tengo mucho que contaros y tampoco quiero aburriros . Hoy de todos modos me he decidido a escribiros algo y antes de nada aprovecho para daros las gracias por vuestros comentarios en mi último post. Quiero también, aunque ya lo he hecho en sus respectivos blogs, felicitar a la nueva pareja de papás recién asignados  (“ragoas” del blog “Mi muñec@ etíope”) y como no a Marina que al fin, después de tanto viaje por la fría Rusia, para el próximo mes va a ir a recoger a su peque.
Y a ver si de una vez aquell@s que lleváis mucho tiempo en el vagón de cola empezáis a tomar carrerilla que ya va siendo hora de iros quitando de en medio (en el buen sentido de la palabra).

La verdad es que este tema de los tiempos de espera es el que me ha animado a escribir este post. Entiendo que cada comunidad lleva su ritmo y su procedimiento así como que cada ECAI tiene un determinado número de desesperantes padres en espera de asignación pero es que no puedo evitar quedar anonadada. ¿Cómo puede ser? Por más vueltas que le doy no acabo de entenderlo. La mayoría vamos en los vagones de cola y más o menos conocemos el largo camino que tenemos por delante. Lo que me cuesta entender es como otros que se han subido en el mismo vagón llegan a su destino con una gran ventaja sobre la media, es que alucino.

Que quede claro que me alegro por los afortunad@s y he de reconocer que me encantaría formar parte de su gremio pero me parece un poco injusto aunque la vida está llena de injusticias.

Nosotros tenemos asumidos los largos plazos que tenemos por delante y sólo esperamos y deseamos que se cumplan y de ser posible se acorten pero sobre todo que el tren de largo recorrido no se pare ante ningún imprevisto y que todo se lleve a cabo con la mayor claridad y garantías posibles.

Dejando el tema, quiero aprovechar para desearos unas felices mini vacaciones para l@s que las tengáis, que os recarguéis de mucha energía porque seguro que a la vuelta seguimos teniendo buenas noticias, ya lo veréis.

Un saludo.
 
 

4 comentarios:

  1. Gracias Lidia,en cuanto lo de los vagones tienen más razón que un santo,hay cosas que no se entienden por qué unos van en un cóndor y otros en el caparazón de una tortuga.El mundillo de la adopción tiene muchos entresijos que nadie sabe ni cómo ni el por qué,toca tener paciencia y pensar en que la recompensa será muy grande.Un beso

    ResponderEliminar
  2. Pues sí Lidia, cuesta mucho entender esas cosas... la única explicación que le veo es... bueno, es igual!
    A mi me encantaría subirme al cóndor, como dice Marina, pero va a ser que nos ha tocado el tren "perezoso". Ahora, eso sí Lídia, el destino es el mismo y, más tarde o más temprano, nuestro tren también va a llegar allí. Así que necesitamos estar al 100% para cuando eso suceda.
    Muchos besos guapa!

    ResponderEliminar
  3. Lidia, es verdad, no podemos tomar como referencia más que nuestro propia ECAI y ya está. El momento se demora más para unos que para otros pero, sencillamente, tiene que ser así por algo, por alguna caprichosa razón del destino, porque tu hijo o hija será el que tenga que ser en ese momento y no habría sido en otro. Si lo recuerdas, a nosotros nos asignaron en febrero del año pasado y no viajamos hasta mediados de noviembre. Si hubiese sido otra niña o niño y no ella quizás hubiésemos viajado de inmediato, pero tenía que ser mi niña. Ya está.
    Un besito y mucho ánimo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estefanía, eso del destino es una bonita manera de consolarse pero a la hora de la verdad de poco ayuda. Asumo los tiempos que me ha tocado vivir pero creo que hay cosas que no son justas y por encima son dificilmente comprensibles.
      Bicos.

      Eliminar