Lilypie Waiting to Adopt tickers

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miércoles, 27 de junio de 2012

Mala educación

Quiero empezar diciendo que nunca me importó y siguen sin importarme lo que piensen los demás de mí. Con los demás me refiero a esa gente que no te conoce de nada y que a pesar de ello tiene algo que decir de ti. Otra cosa es que me parezca normal que critiquen o hablen  de alguien a quien no conocen “descaradamente”, porque hablar está claro que todos hablamos en mayor o menor medida y quien diga lo contrario miente. Dejando atrás los tiempos de la adolescencia en los que sin quererlo o no podía llamar la atención, tampoco me importaba, por mi vestimenta característica de una “tribu social”, en la actualidad digamos que intento pasar desapercibida en lo que a mi look se refiere. Es raro, pero que muy raro, que yo critique a alguien por su forma de vestir, peinarse, etc , sé lo que es, no sólo sentirse observado sino incluso insultado por llevar una determinada vestimenta.  

Resumiendo: me importa un bledo como se vista o vaya la gente.

Lo anterior viene a que ayer estando en la playa me llamó la atención, aunque ya me la había llamado hace tiempo, lo poco que hemos evolucionado en relación al respeto por los demás. No entiendo cómo puede haber gente, y menos adolescentes y niños, que después de todo lo que ven a su alrededor, en parte gracias a las nuevas tecnologías, les siga llamado la atención ver un par de tetas, pechos o como quiera llamárseles. Me sorprende, más si cabe, que se la llame más a las chicas, no lo entiendo, ni quiero. Me parece muy triste y no comprendo el tipo de educación que han recibido estos críos y otros que no lo son tanto sobre lo que es su cuerpo. Coño, que todos tenemos lo mismo, o no?…

Asumo que cuando mi pequeñaj@ llegue, ojalá que sea pronto, dejaré de ser nuevamente “invisible”, independientemente de cómo me vista, peine, etc., lo tengo más que asumido y juego con ventaja, tengo experiencia. Lo que no voy a asumir tan fácilmente es la mala educación de la gente, eso nunca.


4 comentarios:

  1. Uf!!! así es Lidia, yo tres años después, me he acostumbrado a que nos miren, a llamar la atención ... pero a lo que no me acostumbro es a las preguntas indiscretas y a la mala educación (y con esto último me refiero a los comentarios inapropiadísimos y/o con mala baba) ... pero es lo que hay, poquito a poco la sociedad irá cambiando, eso si, esperemos que para mejor, por el bien de nuestros hij@s.
    Bicos y mucho ánimo!!!

    Paloma

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  2. cuesta, cuesta mucho cambiar a la sociedad...los niños no tiene prejuicios pero los adultos sí, y eso se lo dejan de herencia...es así de triste...yo también intentaré educar a mis hijos dentro de la libertad y el respeto hacia los demás.

    Un besote enorme.

    Ester

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  3. Hola Lidia! Pues un poco lo que te comenta Paloma. No dudes de que sereis punto de mira y de comentarios. Nosotros también nos hemos acostumbrado, pero mi actitud hacia preguntas que entran en el campo de la vida privada de mi familia me ponen alerta, desaparece mi sonrisa y como dice mi marido me pongo en modo "toxo". No lo puedo evitar, me da igual que sea con o sin mala intención, por ignoracia o por falta de tacto. Es que ya me cansé de tener que dar explicaciones de algo que no entenderán. Al final, con pena he descubierto: solo aquellos que vivimos mismas experiencias sentirán empatía hacia las mismas. La sociedad debería cambiar y aunque quiero confiar en que lo hace, el ritmo es demasiado lento para que pueda vislumbrar el siguiente escalón hacia una tolerancia y respeto mayor. No me gusta ponerme pesimista pero creo que a nuestros hijos les va a hacer mucha falta una buen soporte emocional y de redes de apoyo para que no les afecta demasiado los muy probables episodios desagradables que puedan vivir. Biquiñosssss

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  4. Nosotros, los padres, debemos ser la base de ese soporte emocional que hará que puedan recibir las embestidas de la vida más preparados. Bicos.

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